lunes, 3 de noviembre de 2008

14- Leo Leyenda almuerza con sus futuros suegros



El domingo Leo e Inés fueron a almorzar a la casa de los padres de Inés.

Inés abrió la puerta con su llave. Lo primero que vio Leo fue la figura de un elefante blanco con un billete rosado enrollado en su trompa, que denotaba ser de los años ochenta, fuera de circulación desde hacía dos décadas, arriba de un mueble. Al lado del elefante, otros elefantitos de colores, dos o tres que parecían hechos de alguna piedra transparente, o de vidrio. Incluso uno con una rajadura.

—Pasen, pasen —los invitó la madre de Inés, una señora de unos sesenta años, con un peinado de peluquería y un vestido floreado.

—Gracias, señora —respondió Leo.

—Adelante, señor —le dijo ella, extendiendo uno de sus brazos hacia el interior de la casa.

—No le digas señor, mamá, se llama Leo —le dijo Inés.

—Esto es para usted, señora. Le traje un crotón —le dijo Leo a su suegra, entregándole el paquete que tenía en las manos, envuelto en un papel verde, con un moño rojo.

—Gracias, es usted muy amable. Es hermoso, lo voy a poner en el patio. No debería haberse molestado —le dijo la suegra, recibiendo el crotón de manos de Leo, y mirándolo por arriba, por donde no estaba cerrado.

—No, por favor señora, es un placer para mí. A mí me gustan mucho las plantas —le respondió Leo.

—A mí también me gustan mucho las plantas, pregúntele sino a Inés —le contestó su futura suegra.

—Sí, ya le sabía. ¿Y usted sabía que somos vecinos, Inés y yo? Vivo al lado de la casa de ella —le preguntó inesperadamente Leo.

—Sí, sabía, ésa era mi casa, la casa de mis padres, ellos se la dejaron a Inés, que era su única nieta.

—Nos conocimos porque a ella se le cayó un papel en mi patio, y ahí me enteré de que cantaba, y de que lo hace muy bien —le dijo Leo.

—Sí, Inesita canta muy bien, claro, eso le viene de familia, el amor por el tango. A nosotros nos gusta el tango de toda la vida, ¿no, viejo?

—No, la verdad que no. No sé de donde salió milonguera esta chica. A mí me gusta Elvis, a mi madre no, para ella el rock era una música diabólica —contestó el padre, sentado con las piernas cruzadas, mostrando sus zapatillas negra y su pantalón de jeans, saludando con una mano de derecha a izquierda.

—¿Cómo está usted, señor? —se le acercó Leo, tendiéndole la mano.

—Bien, muy bien, gracias, esperándolos a ustedes para comer —le dijo el padre de Inés.

—Vamos a la mesa, ya está servida la comida —los invitó la madre.

Leo se sentó al lado de su novia, y frente a su suegra. Los ravioles con estofado de carne hicieron las delicias de su estómago. Alzó la vista y frente a él volvió a ver a los elefantes y, a su lado, una ollita de la abundancia y varias lechuzas, toda una colección de amuletos contra la mala suerte.

El postre de chocolate completó las expectativas alimenticias de Leo, que reflexionó que le gustaba como cocinaba su futura suegra, la curiosa decoración de la casa y los gustos rockeros de su futuro suegro.

Leo era feliz, como siempre. El futuro se le presentaba sencillo junto a Inés.

20 comentarios:

tia elsa dijo...

Que bueno que comoció a los suegros, este Leo que me hace acordar a los muchachos de antes, mas familieros y mas dispuestos a las relaciones serias jajaja! me gusta esta sencilla histria de amor, besos tía Elsa.

Adolfo Payés dijo...

Saludos es la primera visita en tu espacio y me gusta mucho, y deseo visitarte con mas frecuencia, así es que deseo enlazarte en mi blog...

saludos fraternos un abrazo

Mariela Torres dijo...

Tía Elsa: Sí, don Leo es un poco antiguo y así de encantador. Besos.

Adolfo Payés: Gracias por tu visita, por enlazar mi blog, y espero que sigas pasando por aquí.

Saludos.

mama de juampi, donato y giulietta dijo...

Muy lindo, muy buen dialogo, como todo lo que escribis, me encaaanta!!!

ahora un detallecito, esos elefantitos son de los ´60 por lo menos...

besos

Mariela Torres dijo...

Vane: ¡Gracias por pasar por aquí! Sí, es que los suegros son un poco antiguos...

Besos.

mama de juampi, donato y giulietta dijo...

ahhh perdon mariela, lo que es de los ´80s es el billeteeeee....no se porque crei que era el elefantito el ochentoso!!!
jaja estas en todas eh?
muy bueno!

Mariela Torres dijo...

Vane: ¡Claro! Los billetes son de los ochenta, el elefante puede ser más antiguo aún. Los suegros de Leo no decoran su casa todos los días.

Adolfo Payés dijo...

Saludos por aquí visitándote pues la dirección anterior me dio problemas...

http://apayess.blogspot.com/

Mariela Torres dijo...

Adolfo: ¿Cuál otra dirección? ¿Mía?
Saludos.

Claudia dijo...

hola mariela, estoy ansiosa por saber cómo sigue esta historia. Me gustaron los personajes, el trato y las pinceladas que van caracterizando a los personajes... quiero mas!
besitos

Claudia dijo...

mariela adolfo debe referirse a tus otros blogs

Mariela Torres dijo...

Hola Claudia, ¡bienvenida!, gracias por pasar por aquí, y me alegro de que te guste y de que sigas la historia.

Besos.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

que feo momento...

Mariela Torres dijo...

Otra vez a viajar al olvido: ¿Usted tiene futuros suegros?

tia elsa dijo...

y que paso con el tal Leyenda? mira que aca tenés una lectora.

Maggie y Lola. dijo...

Pienso estudiar lo mismo que vos.
Interesantísima carrera.

Si querés, te invito a suscribirte. Beso.

Mariela Torres dijo...

Tía Elsa: Gracias, fiel lectora, ya volverá Don Leo, no nos olvidamos de él. Besos.

Maggie y Lola: Gracias por pasar por aquí, y me alegro que una de ustedes estudie la misma carrera que yo.
¿Suscribirme?, ¿a qué?

Besos.

Javier dijo...

Y ese elefante es un verdadero simbolo de nuestros tiempos, aunque sea de los ochenta. Creo que todos internamente seguimos creyendo en la buena suerte...

Te dejo un abrazo, feliz 2009!

lopezrdiego dijo...

besitos muchos, amiga!!!

Mariela Torres dijo...

Javier: ¡Gracias! Igualmente para vos un feliz 2009.

Diego: ¡Gracias! Besos a vos.